Aquí y Ahora: ¡Cómo llegar!!

Hay muchos libros que nos venden las bondades de volver al aquí y el ahora. El más notorio es quizás “El Poder del Ahora” de Eckhart Tolle, pero ya ha corrido muchísimos ríos de tinta sobre este tema.

esto del aquí y el ahora suena a tópico idealista

Para un directivo o empresario, cuyo día a día es mucho más pragmático y tangible que los mundos emocionales o esotéricos, esto del aquí y el ahora suena a tópico idealista poco aplicable a su realidad. Y sin embargo, cuántas oportunidades de negocio se pierden precisamente porque no sabemos estar en el aquí y  el ahora.

En las culturas indígenas se llama presencia. La capacidad de un líder para estar presente física y emocionalmente es valorada y reverenciada por todo su pueblo. Menos intelectualmente desarrollado que el hombre moderno, los indígenas identificaban con facilidad la presencia de un hombre en su mirada. La mirada presente es emotiva y reacciona inmediatamente a lo que ocurre en la conversación. Es una mirada que habla de modo tan expresivo como el tono de voz que acaricia palabras o remata duramente las regañinas si hace falta.

un hombre o una mujer que no está presente en su mirada o en su tono de voz es alguien poco fiable

Los indígenas, de nuevo, mucho más conectados con su lado animal que nosotros, saben intuitivamente que un hombre o una mujer que no está presente en su mirada o en su tono de voz es alguien poco fiable. Es alguien que esconde una parte de sí mismo, que tiene miedo de algo, o que huye sin saberlo del momento presente, es decir, del aquí y del ahora. Nosotros los urbanitas modernos no pensamos ni hablamos mucho de estas cosas, pero sí reconocemos instintivamente a un líder que nos transmite calidez, confianza y cercanía frente a los demás.

Dos razones de peso para buscar la presencia

De modo que el primer argumento para volver al aquí y el ahora para cualquier directivo o empresario es conseguir un liderazgo efectivo. Un liderazgo al que los subordinados hacen caso sin rechistar, y al que los clientes y stakeholders reaccionan trayendo su negocio y apoyando nuestra empresa o misión en el mercado.

El segundo argumento es igual de práctico: si una parte de mi mente se ha ido a planificar el futuro o a rememorar el pasado, o está intentando recordar en qué rincón del jardín de casa ha dejado el móvil, esa capacidad mental no está operativa para procesar los detalles de la conversación que estoy teniendo ahora. Luego nos sorprendemos de la cantidad de reuniones comerciales que no salen bien, o en las que no se encuentra una conexión o una química productiva, por ejemplo. O nos enfadamos porque nuestros subordinados no hicieron lo que les pedíamos.

Hoy he visto a un socio de una consultora “Big 4” que se quejaba de que empezaba los proyectos confiando en que todos los colaboradores eran buena gente dispuesta a colaborar, y a menudo se veía traicionado meses más tarde por unos o por otros que resultaban ser “malas personas” o tener “malas intenciones”. Pero las personas no somos ni tan buenas ni tan malas, sino una cosa intermedia, con buenas intenciones y luego nuestras menos buenas cobardías y servidumbres políticas.

Este brillante profesional se hace una imagen mejorada de sus colaboradores, y luego agacha la cabeza para trabajar como un loco por llegar a un resultado bueno para todos hasta tal punto que se olvida de comprobar en su día a día quién sigue colaborando, quién se ha desmotivado, quién ha empezado a remar para otro lado. Su dificultad para volver a estar presente en el aquí y el ahora de las conversaciones diarias del proyecto le impide ver cuándo y cómo se está torciendo la motivación o la alineación del personal con el proyecto global.

Pero esto, ¿cómo se hace???

Entonces, volver al aquí y al ahora es muy deseable para todos. Empresarios y directivos incluidos. Pero esto, ¿cómo se hace???

Y aquí es donde yo echo en falta verborrea mucho más realista en el mundo del mindfulness, la meditación y el coaching. Parece que si uno se hace tres cursos son el gurú Rimpoché de Puchuchú, ya lo tiene resuelto, y la realidad es muy, muy distinta.

El obstáculo son las emociones que no hemos sabido procesar.

El obstáculo para llegar al aquí y al ahora no es el esfuerzo (o la falta de él), ni la falta de un método sofisticado, ni ninguna de las tonterías que se dicen a diario en las redes sociales. El obstáculo son las emociones que no hemos sabido procesar. Por no saber, a menudo no sabemos ni que están ahí, porque están sumergidas en el inconsciente.

Si yo decido apagar mi móvil 3 minutos de reloj para meditar, por ejemplo, y a los quince segundos ya estoy pensando en que tengo que llevar el coche al taller, que se me olvidó enviar un email a mi jefe, y otras cosas por el estilo, lo que ha ocurrido es que a los catorce segundos de empezar mi mente se encontró con una emoción que no sabía cómo enfrentar. Y huyó.

Esta es la clave que falta comentar mucho más en muchos más libros. La mente se escapa del aquí y del ahora porque las emociones inconscientes viven en el aquí y en el ahora. En cuanto detenemos la mente, le quitamos el móvil y la obligamos a dejar de trabajar, se da de sopetón con un cúmulo de emociones soterradas en el inconsciente desde hace años o incluso décadas. Y por ello la pobre sale corriendo a toda velocidad hacia sus escondites preferidos: el futuro, el pasado, y el trabajo. Ahí es donde ella se siente bien protegida de todo. Pero ahí también es donde se pierde un mogollón de información contextual crítica para adaptarnos a los retos que encontramos a diario.

Recuperar nuestra máxima capacidad creativa y cognitiva en cada situación cotidiana, por tanto, pasa por superar un camino de obstáculos emocionales que viven silenciosamente en nuestro inconsciente esperando la ocasión para salir a jugar. La paciencia y el esfuerzo se enfocan entonces a aprender a bailar con estas bestias salvajes, en lugar de ponerse a hacer competiciones inútiles sobre quién vacía más minutos la mente al meditar.

Hay muy poca teoría, y casi todo es práctica, error, caída y vuelta a empezar.

En realidad las herramientas son sólo tres: el foco de atención, la respiración y el movimiento. Con ellas es como enseño a mi mente a enfrentar las emociones que me impiden estar presente aquí y ahora. Eso sí, esto es como aprender a esquiar. Hay muy poca teoría, y casi todo es práctica, error, caída y vuelta a empezar.

Ahora bien, con poco que gane ya estoy mejorando mi modo de liderar, ya estoy trayendo más confianza y acompañamiento a clientes, subordinados y stakeholders varios. No se trata de llegar a la meta para ayer, sino más bien, lo que queremos es notar una mejora progresiva cada semana y cada mes.

Personalmente llevo ya muchos años practicando con mis tres herramientas, y debo decir que cuanto más avanzaba y superaba obstáculos emocionales, más notaba grandes mejoras en mi capacidad de quedarme atenta al contenido de una conversación y más fácil me era observar los gestos no verbales de mis clientes. Pero también iba escarbando más profundo y aprendiendo a gestionar obstáculos emocionales más retadores y más complejos según iba resolviendo los más superficiales o fáciles.

Volver al aquí y al ahora es la clave del máximo rendimiento de cualquier directivo o empresario

Volver al aquí y al ahora es la clave del máximo rendimiento de cualquier directivo o empresario, sin duda. También es la llave a una vida mucho más tranquila, centrada y cercana con nuestros seres queridos. Algunos dirían incluso que es el Santo Grial de la juventud eterna.

Pero si fuese fácil yo no tendría trabajo y esto no tendría ningún mérito.

Pero si fuese fácil yo no tendría trabajo y esto no tendría ningún mérito. Es un arte que uno va perfeccionando según lo práctica, y que acaba acercándonos a todos a la inmensa sabiduría que escondían aquellas miradas de jefes indígenas de la antigüedad. Y que tanta falta hace en nuestro mundo moderno y demasiado intelectual.

Publicado por pinobethencourt

Leadership & Personal Growth since 2004.

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión /  Cambiar )

Google photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google. Cerrar sesión /  Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión /  Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión /  Cambiar )

Conectando a %s

A %d blogueros les gusta esto: